jueves, 7 de febrero de 2013
El Rey de mi Barrio- Esquire Nº 60 Febrero 2013
Mi agradecimiento sincero por la gallardía y claridad con que Andrés Rodriguez describe nuestra realidad en el prólogo de la revista Esquire Nº60.
El rey de mi barrio
Los quioscos las estan pasando putas.
Muy putas.
Y es por culpa nuestra.
De los editores (entre los que me encuentro desde hace seis años). Están cayendo como chinches.
Y es cosa nuestra porque tenemos la obligación de hacer que rebosen vida. Cada vez que cierra uno es como si cerrase un cine. Como si te cortasen los huevos sin anestesia.
Un quiosquero es un colega, el vecino de todos, el rey de una tribu muy pequeña que ocupa un par de metros cuadrados. Los hay antipáticos, gruñones porque se están haciendo viejos. Y los hay que dan ganas de besarlos aunque uno sea heterosexual. Madrugan más que tú, pasan un frío de cojones y te conocen más que tú mismo.
No es fácil ser quiosquero. Hace seis años tuvieron que aprender a pronunciar Esquire (Es-Qua-Ir). Y otros, como pasaban de aprender idiomas después de millones de cromos vendidos, la bautizaron como les dio la gana, que para eso el chiringuito es suyo.
Tengo un amigo quiosquero al que incluso un editor le pregunta si debe subir el precio del periódico los sábados. “Manda cojones, si quieres consejo, invítame al consejo... ¡pero al de administración!”, dice con la sorna de la que sólo puede presumir el que trabaja en la calle. El quiosquero, como las putas, los policías y –antes, ahora ya no– los periodistas, es el rey de la ciudad. Bueno, me olvido de los serenos, pero se los cargó el progreso.
Pensadlo un poco. Conocen como nadie la sonrisa del niño cuando le pide los cromos de Panini. Se caga en el padre del que ideó los cartones para que se vendan más los fascículos. Antes de que se lo pidan, ya sabe cuál es la revista porno –con vídeo incluido– que más le gusta al salido del barrio. Y su tía abuela le guarda la vajilla del Madrid.
Yo cuando era niño les compraba cigarrillos sueltos. Negro, porque no tenía pasta para rubio. Y les daba la tabarra para ver si había llegado el último número de la revista Vibraciones.
Los quiosqueros son muy suyos. No les gusta que les den consejos porque la calle hace la ley. Saben del Ayuntamiento mucho más que su jefe de prensa. Y no están de acuerdo con las calles que más cuestan del Monopoly. Las más valiosas son aquellas en las que más diarios se venden.
Yo les compro mucho. Y les pido que coloquen bien mis revistas. Cuando me miran como si hubiese pimplado, les digo que es el pan de mis hijos. Y los niños saben que cuando oyen esta filípica tienen que sonreír como el muñeco de las patatas Risi.
Ser quiosquero es ser alguien. Al menos en mi barrio.
– ANDRÉS RODRÍGUEZ
martes, 4 de diciembre de 2012
¡¡¡ Llegó la hora !!!
Copio de Blog "The Coaching Alliance" de Germán Antelo Solazábal.
¡Basta de manadas!, ¡Es tu hora!
by Germán Antelo Solozábal
Vengo observando hace bastante tiempo que la mayoría de las personas buscan constantemente un grupo de referencia, en el cual le indiquen recetas o modos de vivir para una determinada forma de vida. Estas personas que dejan la “manada general” para introducirse en un nuevo grupo, como adquieren unos pequeños nuevos hábitos entienden que han dejado a la “manada general” y que ahora son independientes.
La cosa no es tan así, porque al cabo de un tiempo se hacen tan dependientes del grupo y de su líder, que muchos no son capaces de llevar a la práctica todas las directrices que allí le indican, hacen las cosas a medias y así entran en un círculo de la dependencia, aunque ellos creen que están fuera de la manada.
Les doy un ejemplo para clarificar lo que he explicado, imagina que una persona se cansa y le agota la comunidad donde vive (la cual está compuesta por cientos de miles) porque para todo hay que pedir permiso, entonces por intermedio de un amigo se traslada a otra, en esta son menos personas, existe una cierta libertad y quién la lidera le gusta que los integrantes tengan un poco de iniciativa.
La persona sale de su comunidad, va a la nueva y al principio adopta algunos hábitos diferentes, se siente a gusto pero con el tiempo ya es uno de esa "nueva manada", porque sigue dependiendo de las iniciativas de un líder. Esta persona cree haber salido de la manada y estar libre, pero la realidad es que está en una manada menor y diferente, pero manada al fin.
El pertenecer a "manadas" viene porque a muchas personas les cuesta poner en marcha cambios que debe hacer, tomar decisiones por cuenta propia, diseñar su propio estilo y filosofía de vida. Esto último que digo para mí es elemental, porque te permitirá tener claridad en cualquier tramo de tu camino y no depender de un líder, “manada”, grupo o gurú de turno.
Cuando una persona necesita de otros para tomar sus decisiones o de las circunstancias o grupo de referencia “mini manada”, está completamente atado, además pierde mucha libertad y autenticidad.
Cabe aclarar que pertenecer a un grupo o aprender de ciertas personas durante un tiempo, sacar lo mejor, incorporarlo a tu vida y luego dejar ese sitio para unirte a otros y seguir aprendiendo, es totalmente diferente a estar en una “mini manada”, porque en éstas permaneces mucho tiempo debido a que el apego y dependencia de a su líder es grande.
Otro aspecto que quiero diferenciar es, entre un “líder-maestro” y un “líder de manada”, el primero siempre va a buscar que tomes conciencia, crezcas, actúes y luego vueles, se sentirá orgulloso de tus progresos y muy feliz viéndote volar solo. En cambio el “líder-manada” buscará que sus integrantes adopten bien su filosofía, estén contentos y puedan aprender no todo, y cuánto más dependientes se sientan mejor porque no se irán del grupo y esto ayudará a que crezca esa manada
Si una persona se acostumbra a tener siempre alguien que le indique una filosofía de vida, dictamine lo que está bien o mal, por donde ir o no, jamás aprenderá a tomar sus propias decisiones, necesitará seguir siempre a alguien, con lo cual el día que no tenga ese tipo de guía o grupo, naufragará.
Debemos tomar conciencia, que una cosa es aprender y otra depender, tomar enseñanzas es para ponerlas en práctica pero que estén en sintonía con tus valores, visión de vida y pasiones que tienes, porque si a algunos hay ciertas cosas que aplican y les va bien, tal vez a ti te valga algo nada más, no todo.
Debes guiarte por tu ESENCIA, ella es la que te dirá como seguir por el camino, me parece muy bueno y necesario aprender de los grupos que integres, de muchas personas y maestros, pero creo que lo más importante es que seas el Líder de tu propia manada, la cual está compuesta por ti mismo, eso te ayudará a no depender de nadie, a tomar tus propias decisiones, a sentirte motivado, confiado y podrás inspirar a quienes te rodean, desde tus actos, plenitud y misión.
Por eso, ¡basta de manadas!, ¡ES TU HORA!
http://gerant05.wordpress.com/2012/12/04/basta-de-manadas-es-tu-hora/
domingo, 4 de noviembre de 2012
domingo, 28 de octubre de 2012
Pesame
Como no me salen las palabras pongo enlaces.
http://www.telecinco.es/informativos/sociedad/suicida-justo-desahuciado_3_1712258829.html
martes, 24 de abril de 2012
Plan de Negocio desarrollado por AVECOMA para abrir un kiosko en Madrid.
http://www.avecoma.es/quiere_ser_quiosquero.htm
viernes, 20 de enero de 2012
Una opinión que os ayudará.
Categorizando a las personas según como valoran su tiempo y esfuerzo, bajo mí criterio existen tres tipos de personas:
las personas que venden su tiempo y esfuerzo a cambio de un salario (Empleados), las personas que auto valoran su tiempo y esfuerzo (Auto empleados)
y las personas que valoran y compran el tiempo y esfuerzo de otros. (Empresario).
El auto empleado al igual que los empresarios, no cuentan con un itinerario de obligaciones organizadas en un cronograma otorgado por un superior, en contraste con un empleado el cual tiene metas impuestas por su jefe, así como una serie de actividades detalladas que le indican las labores que debe llevar a cabo en el transcurso de un periodo de tiempo determinado.
...
Es por esta razón que existen empleados que aun careciendo de autodisciplina, al final del mes cumplen las labores que les han sido impuestas, ya que quieran o no, les toca cumplir el itinerario de labores según el orden que les ha sido asignado en su cronograma de actividades.
Relación con nuestra profesión de Kioskeros:
Un Kioskero esta en la categoría de las personas que auto valoran su tiempo y esfuerzo, y no tienen a nadie que les diga que hacer o no hacer durante las horas laborables de un día, un Kioskero sabe que su ingreso mensual depende de la rentabilidad que logre.
Lo que muchos kioskeros no tienen en cuenta, es que sus resultados no solo dependen de capacidad y volumen de ventas que usen y de sus habilidades comerciales, sino que también depende mucho de ser disciplinado para llevar de manera ordenada los registros de las operaciones que efectue ( entregas, devoluciones, abonos, descuentos, etc) tanto al día, mes, trimestre y año. Ya que esta es la manera mas efectiva de identificar los errores y desfases y poder aprender de ellos, sin necesidad de tener que incurrir en el mismo error una vez tras otra.
las personas que venden su tiempo y esfuerzo a cambio de un salario (Empleados), las personas que auto valoran su tiempo y esfuerzo (Auto empleados)
y las personas que valoran y compran el tiempo y esfuerzo de otros. (Empresario).
El auto empleado al igual que los empresarios, no cuentan con un itinerario de obligaciones organizadas en un cronograma otorgado por un superior, en contraste con un empleado el cual tiene metas impuestas por su jefe, así como una serie de actividades detalladas que le indican las labores que debe llevar a cabo en el transcurso de un periodo de tiempo determinado.
...
Es por esta razón que existen empleados que aun careciendo de autodisciplina, al final del mes cumplen las labores que les han sido impuestas, ya que quieran o no, les toca cumplir el itinerario de labores según el orden que les ha sido asignado en su cronograma de actividades.
Relación con nuestra profesión de Kioskeros:
Un Kioskero esta en la categoría de las personas que auto valoran su tiempo y esfuerzo, y no tienen a nadie que les diga que hacer o no hacer durante las horas laborables de un día, un Kioskero sabe que su ingreso mensual depende de la rentabilidad que logre.
Lo que muchos kioskeros no tienen en cuenta, es que sus resultados no solo dependen de capacidad y volumen de ventas que usen y de sus habilidades comerciales, sino que también depende mucho de ser disciplinado para llevar de manera ordenada los registros de las operaciones que efectue ( entregas, devoluciones, abonos, descuentos, etc) tanto al día, mes, trimestre y año. Ya que esta es la manera mas efectiva de identificar los errores y desfases y poder aprender de ellos, sin necesidad de tener que incurrir en el mismo error una vez tras otra.
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